¿Por qué es tan difícil abortar una inmersión, o acabar algo con lo que te has comprometido?

#spanish Jan 12, 2018

Uno de los mensajes principales que se da a los buceadores durante todo su entrenamiento es que cualquiera en el equipo puede abortar la inmersión por cualquier razón, y no se cuestionará en ese momento.

Sin embargo, aquellos que han estado en esa situación, no es algo fácil de hacer.

“Éramos cuatro, buceando en un pecio a 48 metros de profundidad. Sabíamos que la visibilidad no iba a ser muy buena, por lo que decidimos nadar en parejas de dos, en lugar de los cuatro como solíamos hacer. En cuanto llegamos al pecio, nos dimos cuenta de que las condiciones eran realmente malas, por lo que nos mantuvimos cerca del casco en el punto más alto (el pecio está de lado). Después de algunos minutos en los que todos pensábamos que las condiciones eran demasiado malas, nos miramos los unos a los otros, prácticamente al mismo tiempo, y abortamos la inmersión. De vuelta al barco, hablamos de que a medida que nos acercábamos al pecio, las condiciones eran peores y peores, y deberíamos de haber abortado antes, pero nadie quería hacerlo”

Presiones que se crean dentro del grupo y fuera del grupo. Uno de los factores que contribuyen a esta toma de decisiones es esta presión dentro del grupo. Nadie quiere ser diferente. Se habla normalmente de que la presión en el grupo lleva a los buceadores a continuar con algo con lo que realmente no deberían, y muchos de nosotros decimos que cuando alguien hace algo por encima de su confort y capacidades, se vieron presionados a hacerlo, deduciendo que ha habido alguna forma de comunicación verbal para que eso fuese así. Mucha de la presión en el grupo no es presión activa sino asumida, debido a querer estar dentro del mismo, y no sobre salir. Este efecto no está solamente limitado a grupos cerrados que se ven directamente, Paletz demostró que esto también pasa por ejemplo, en aviación, donde los pilotos en Alaska tomaban decisiones basándose en si los vuelos anteriores habían sido capaces de aterrizar cuando había condiciones medioambientales adversas.

Si te encuentras en una situación en la que puedes ver a otros en un grupo mirando alrededor suyo y esperando a que algún otro tome una decisión, necesitas la confianza suficiente para comunicar tus ideas y sensaciones también. En realidad, la gente te lo agradecerá. Además, darás confianza al resto del grupo cuando ocurra otra situación similar en el futuro.

Otra parte del proceso de toma de decisiones es el hecho que la mayoría de las personas estarán dispuestas a asumir más riesgos cuando están en una posición de perder algo en vez de ganar. En este contexto, es importante resaltar que perder no significa que realmente estás dispuesto a perder algo, sino que la amenaza de perderlo es suficiente para responsabilizarse de estos riesgos.

Imagínate que los últimos tres fines de semana se han cancelado todas las inmersiones y este fin de semana planificas bucear un pecio por el que has estado esperando todo el año. También es la última inmersión que tienes planeada durante el siguiente mes debido a otros compromisos de trabajo y familiares.

El tiempo es marginal, y además hay fuerte oleaje, pero la visibilidad en el pecio el día anterior había sido reportada como espectacular. No has dormido demasiado, porque te has tenido que levantar pronto para conducir hasta el puerto, por lo que estás bastante cansado. Te encuentras con el resto de los buceadores, y te das cuenta que el tercer compañero para ser un equipo de tres no ha podido ir y ahora sois todos parejas. Tu y tu compañero, no conocéis a nadie más en el barco. De camino al pecio, el tiempo no mejora, por lo que empiezas a marearte debido al oleaje. El patrón del barco, no encuentra el fondeo en los primeros dos pases, y el tiempo antes de que empiece a haber corrientes se está haciendo más y más pequeño. Te sientes cada vez más incómodo pero sabes que si abortas la inmersión antes de entrar al agua, tu compañero tampoco va a poder bucear. Es tu turno para saltar al agua, y mientras te dispones a ello, te caes y te das un golpe en la rodilla. Te levantas, vas hacia la zona de salida, no sin bastante dolor.

Tan pronto como entras al agua ves que la visibilidad es más de 15 metros y a medida que desciendes, puedes ver el pecio en su totalidad. En cuanto llegas al pecio, te empieza a doler demasiado la pierna, y tienes dificultades para aletear con comodidad. Fuerzas el dolor porque estás teniendo una gran experiencia pero en realidad te gustaría abortar… finalmente llegas a la presión de retorno acordada para finalizar la inmersión y empezáis a ascender. Te duele mucho la pierna, y te das cuenta que vas a tener que volver al barco con un oleaje fuerte… para subir abordo además te tienes que quitar el equipo porque no puedes estar de pie en el ascensor y mientras tu ordenador de buceo, que es muy caro, se cae con tu carrete de acero y tu boya.

  • En tu opinión, ¿en qué punto hubieses terminado la inmersión? ¿Antes de entrar en el agua? ¿Inmediatamente después de entrar en cuanto te diste cuenta de que tendrías que volver al barco con ese dolor? ¿Cuando el dolor empezó a ser más fuerte?
  • Hay varios factores, los cuales, todos han contribuido a que tomes una decisión, la cual no es necesariamente la mejor.
  • Has perdido tus tres inmersiones anteriores. Esta era tu última oportunidad de bucear por un tiempo. Hay un potencial de pérdidas.
  • La facilidad de finalizar la inmersión antes de subirse al barco, abortarías también la inmersión de tu compañero cuando el tercer miembro del equipo no aparece. Ahora no es solo tu pérdida, sino también la de tu compañero.
  • La presión en cuanto al tiempo significa que hay menos tiempo para evaluar la situación después de caerte.
  • La visibilidad prevista, ha añadido más beneficios, o ganancias, las cuales serían una pérdida si no hubieses buceado.
  • La visibilidad en la inmersión también disminuye la reticencia a terminar la inmersión, aumentando también la pérdida.
  • “Ya he hecho x minutos hasta ahora, no pasa nada si sigo”
  • La fatiga es conocida como un precursor de una toma de decisiones muy mala cuando queremos tomar una decisión rápida.

Aquellos de vosotros que estáis leyendo esto y penséis en hacer algo diferente, hay mucha investigación hecha por Kanheman, Tversky y Thaler, que muestran que estos comportamientos se cubren en muchos ámbitos y experiencias, y generalmente, nos comportamos de la misma manera.

Interesantemente, Kahneman mostró que la escala de ganancias para superar una pérdida necesita ser del orden de dos magnitudes mayor. Por lo tanto, nos tenemos que dar cuenta de que el beneficio será el doble que la pérdida antes de que cambiemos, lo cual, es muy difícil cuando no conocemos cuánto de malo será algo. Para ser más preciso, ¿cómo puedes percibir un beneficio de forma intangible, como bueno o malo después de una inmersión?

Por lo tanto, ¿Que podemos hacer sobre esto?

Reconocer que cuando estamos en una “situación de pérdida”, es probable que asumamos más riesgos, aumentando nuestra conciencia de la situación como una consecuencia de esto.

Cuando estamos cansados, lo que buscamos es tomar una decisión “fácil” en lugar de razonar unos pasos lógicos.

Las introducciones en las inmersiones son una muy buena forma de marcar las posiciones, lo que significa que cualquier desviación es más fácil de detectar, y mejora la habilidad de ser asertivo.

Si estás buceando de una forma estructurada, a veces, tenemos al líder abortando la inmersión y explicando porqué lo ha hecho. Si las figuras de ese liderazgo que no pasa nada por “aceptar la pérdida”, entonces los otros le seguirán por la presión grupal dentro del mismo grupo.

Hacer un resumen después de la inmersión para ver si la toma de decisiones por una persona o por el grupo fueron comprometidas, y determinar si es posible reconocer los signos y síntomas de estrés, por ejemplo, gente mirando alrededor y esperando por alguien a tomar una decisión. Solamente podemos mejorar a través de la realimentación. Yendo más allá, otros pueden haber visto algo que tu te hayas perdido, lo cual mejora tu conciencia de la situación.